Conocerse a un@ mism@
En la vida he conocido mucha clase de gente: gente buena, gente no tan buena, delincuentes, gente rara, seria, divertida... un poco de todo. Yo, en mi caso, me considero normal. Conozco mis defectos y mis virtudes. Sé perfectamente cómo soy. Sé que soy egoista, seca con quien no soporto, terca, nerviosa, vaga, y más cosas de las que ahora no me acuerdo. También sé que soy cariñosa con mi gente, una leona con mis hijos, seria cuando hay que serlo y la alegría de la huerta cuando toca, soy ahorradora, y otras cosas que los demás tendrían que decir de mí mejor que yo. Conozco mis defectos mucho mejor que mis virtudes, aunque no para cambiarlos, ya que son parte de mi carácter, y no creo que sea necesario modificar, aunque a veces me vendría bien suavizarlos un poco. Como todas las personas tengo mis secretos confesables e inconfesables, que obviamente no voy a decir aquí, claro, y que morirán conmigo. Soy intuitiva, racional, fiel, empática, observadora, desordenada... Pero soy sincera. El que me conoce como amig@ sabe cómo soy, y reconoce cuando estoy enfadada, y sabe cuando me presentan a alguien si ese alguien me gusta o no, porque se me nota, no lo puedo evitar. Así soy yo, y espero no cambiar, porque a pesar de todo mi personalidad (que aquí del físico no hablo porque es harina de otro costal) me gusta.
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