
Años después, ya teniendo una relación estable, conocí a una persona por la que también sentí ese cosquilleo en el estómago, pero como mi relación estaba bien, de entrada, decidí no jugármela por un flirteo. Poco a poco me fui enamorando más de esta persona, al tiempo que mi relación iba decayendo, y años después supe que esta persona también sentía algo por mi. Éramos amigos, él conocía a mi pareja y se llevaba muy bien con ella, yo no le mostraba mis sentimientos, él me presentaba a sus novias, pero nunca fuimos a más. No hablábamos nunca de nosotros, aunque los dos sentíamos más o menos lo mismo, esto lo supe años después por 2 de las novias que tuvo. Pero de repente, no sé por qué, dejamos de hablar. Solíamos hablar mucho por motivos de trabajo, y de repente dejamos de hablar, pero nos mandábamos correos, mensajes, algún que otro detalle, nos felicitábamos por los cumpleaños, santos y demás fiestas… Yo lo veia conectado en el Messenger, y le saludaba, pero él nunca contestaba, aunque eso no me preocupaba, ya que yo sabía que él era poco de conectarse, más bien encendía el ordenador y ahí se quedaba. Tuvo una crisis depresiva, y un par de meses después un día me lo encontré y nos sentamos a hablar. Tuvimos una conversación bastante larga, hablamos de todo, de las depresiones, de las parejas, del papel de las relaciones personales… Incluso llegó a confesarme en confianza que un par de semanas antes había intentado suicidarse en casa de un amigo… Fue una conversación larga, en la que los dos nos desahogamos, en un momento en el que los dos necesitábamos un hombro en el que llorar. Y al poco tiempo, desapareció del mapa. Sé que está bien, que ahora tiene una relación estable con una chica, que ha mejorado en su trabajo, y que, incluso, ha cambiado su forma de ver la vida. Me alegro mucho por él. Pero me entristece pensar que siempre le tuve como prioridad, buscando tiempo cuando no lo tenía para hablar con él y consolarlo, apuntando en el calendario su cumpleaños para felicitarlo y que viera que le apreciaba como amigo. Me he dado cuenta que para él sólo era una opción. Este año, ni siquiera me ha felicitado por mi cumpleaños. Ni un mensaje. Traté como prioridad a alguien que sólo me quería como opción

