Post data a mi entrada anterior: Nena queda ingresada en el hospital, y al final es mi marido el que viene para acá a sustituirla... Bueno. Pues para colmo de la gilipollez más inmensa, para la que no hay palabras, tenemos otra compañera en otra delegación que dio a luz en Agosto. Ella, muy lista, se guardó las vacaciones para enlazarlas con la baja maternal y la hora de lactancia, con lo que no trabaja hasta Diciembre... Pues la intención de las 3 lumbreras (padre, hijo y espiritu idiota) era mandar al que estaba haciendole la baja a esta chica a cubrir esta otra.... sin mirar, anormales (porque no tienen otra palabra que los describa) que las 2 bajas se solapaban entre ellas, cuando pregunto el por qué de esta decisión la respuesta es:
- Es que pensabamos mandar a ese chico...
... Sin preguntar antes cuándo se incorporaba la compañera que estaba de baja, sin mirar si este chico venía... vamos, para no variar, sin mirar nada de nada. Mucho jefe y poco indio. Y después 3 personas tocándose los HUEVOS (si, si, los HUEVOS con mayúsculas, porque los tienen enormes de tanto tocárselos) y sin hacer nada. UFFFFF... Y mientras yo aquí, encabronada y hasta los mismísimos, con ganas de llorar y de mandar todo a tomar por el culo. Lo mismo voy al médico de cabecera y le digo que tengo problemas en mi trabajo, una ansiedad tremenda y que me siento agobiada por la cercanía de las Navidades, a ver si me da una baja por depresión y los mando a todos más lejos que cerca. Y entonces... "ya se verá, ya se verá qué hacer..."
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